UN ENTRETENIDO PASEO POR LA HISTORIA

Historia es todo lo que existe y todo lo que ha existido. Hasta aquello que está por venir acabará convirtiéndose en ella también. Es la ciencia que contiene todas las demás, pues cualquiera de ellas forma parte de sus entrañas. Si somos flexibles en cuanto a nuestro estudio de fechas y nombres, y nos ceñimos a los hechos concretos, esta ciencia se convierte en una inacabable película, una inabarcable novela, con sucesos increíbles y finales inesperados. El problema radica en que su sentido es diferente en cuanto a quien sea su narrador, privilegio reservado tradicionalmente para los vencedores, para los fuertes, para aquellos que están en la cima en el momento en que se escribe. Es por ello que hay que ir con cuidado con las interpretaciones subjetivas (casi siempre) que encontramos en los documentos históricos. El fin de esta página es; primero, entretenerme yo y después intentar entretener a quien la lea. Me he tomado la molestia de preparar un surtido número de links para que, quien lo desee, pueda comprobar si mis reflexiones son ciertas o no lo son.



En Rennes le chateau

sábado, 22 de noviembre de 2008

La Gnosis y el gnosticismo





INTRODUCCIÓN

Es sumamente complicado explicar con palabras lo que fue la “gnosis” y quiénes fueron los gnósticos de los primeros siglos de nuestra era. Es, más bien, casi una osadía por mi parte, ya que los auténticos eruditos (Bultmann, Piñero, Montserrat Torrents, el cubano Puente Ojea…) han necesitado libros y más libros para intentar arrojar luz al tema. Por ello, intentaré agudizar mi capacidad de síntesis, resumiendo cuanto me sea posible, aún sabiendo que en este tema no se puede ser breve y que va a estar incompleto.

Dicho esto, empezaremos por lo más básico, la terminología por sí misma.

“Gnosis” es un sustantivo griego cuya traducción más acertada sería “Conocimiento”. Procede del verbo “Gignósko”, cuyo significado es “Conocer”, de donde procede igualmente el término “Gnostikós” (gnóstico), que podría ser traducido como “Conocedor” o “Iniciado”. Sin embargo, el sentido moderno del término “gnosticismo”, así como la utilización de dicha palabra para tal fin, surgió en el siglo XVIII, para referirse exclusivamente a las ideologías gnósticas que se desarrollaron en los siglos segundo y tercero de nuestra era. Por ello es importante incidir en la diferencia de significado entre gnosis (conjunto de ideas teológicas encaminadas a la búsqueda de la divinidad en el propio interior) y gnosticismo (práctica de esas ideas llevada a cabo en los primeros siglos de nuestra era por grupos minoritarios, que se consideraban la auténtica élite cristiana).

Es importante reseñar que jamás se puede entroncar ni relacionar la gnosis cristiana de los primeros siglos de nuestra era con modernas interpretaciones teosóficas y esotéricas, aunque tengan unos pocos puntos en común. El mismo Piñero lo aclara de este modo:

“Bajo la palabra gnosis no nos referiremos aquí de ningún modo a los conocimientos secretos, esotéricos, que dicen impartir hoy ciertos grupos teosóficos o antroposóficos, que muestran alguna concomitancia con la gnosis de los siglos primero y segundo de nuestra era, pero cuya base filosófica y teológica es muy distinta…” (Cristianismo primitivo y religiones mistéricas -pag 198-)

miércoles, 3 de septiembre de 2008

EL MITO DE PANDORA (III)


PASEANDO POR EL INTERIOR DEL MITO


Uno de los principales quebraderos de cabeza de esta leyenda es el papel que Hesiodo quiso darle a la esperanza. Difícil es aseverar si el autor clásico la consideró como un bien o como un mal. Y más difícil aún dilucidar qué significado pudo tener para él el hecho de dejarla encerrada en la jarra (caja) evitando que se esparciera por el mundo.
Si era un bien, ¿por qué no deja que salga al mundo y puedan experimentarla los hombres al final del relato? ¿Qué sentido tiene dejarla encerrada? Aunque difícilmente podía ser considerada como un bien para el autor cuando escribe que la jarra contenía TODOS los males del mundo. De considerar la esperanza un bien, ¿no es lógico que lo hubiera citado explícitamente? "Todos los males del mundo y un bien, la esperanza", por ejemplo. Esto evidenciaría que la hacía diferente a los otros males. Pero no es así. Lo escrito por Hesiodo habla de una jarra con todos los males, por lo que todo apunta a que así era considerada por el escritor.
Entendiendo pues que Hesiodo considerase la esperanza como un mal (esta es mi opinión, pero existe un debate abierto entre los expertos en este campo) se sigue sin encontrar un sentido claro y explícito al hecho de dejarla encerrada. ¿Acaso era considerada el peor de los males y Pandora pudo evitar que escapara? ¿Acaso los males considerados más livianos estaban arriba y la esperanza pesara más por su maldad y por ello quedara en el fondo de la jarra mientras salían el resto de males? Pero Hesiodo era consciente de que los hombres que le rodeaban sí experimentaban esa experanza, o sea, que la esperanza en algún momento había salido de la jarra. ¿Por qué sin embargo él le niega tal hecho y la deja encerrada? ¿Por qué no nos cuenta nada de que saliera?
Sacar de esta leyenda la conclusión de "la esperanza es lo último que se pierde" es totalmente inadecuado. Primero, porque la esperanza no era algo que alguien tuviera, sino un mal (o un bien) enviado por Zeus. Precisamente el hecho de mantenerla encerrada en la jarra era lo que impedía que los hombres tuviesen esa misma esperanza. ¿Cómo pues la iban a perder si no tenían ni opción de tenerla? Además, esta expresión es dicha en sentido positivo. En el mito, sin embargo, es al contrario. Es decir, ¡menos mal que Pandora llegó a tiempo y no dejó que la esperanza saliera!


Esta caida del hombre, y a la vez despertar, es una alusión reiterativa en muchos mitos antiguos, especialmente en los de origen o influencia mesopotámica. Este "buen salvaje" de Rousseau, que vive feliz y dichoso en su ignorancia, desconociendo la maldad, la muerte, el sufrimiento, los anhelos, no necesita hacer nada para subsistir ya que la naturaleza (el mundo mismo) le provee de todo lo necesario para subsistir. Digamos que no interactúa con la naturaleza sino que se limita a recolectar o cazar lo que ésta le ofrece. Por tanto, el apartado de la propiedad es aún un camino por recorrer. La revolución neolítica produce un cambio en la manera de enfrentar el mundo. Ahora la cosa cambia y ya no se recoge lo que ofrece la naturaleza sino lo que uno mismo se ha procurado para sí en una zona determinada. Es decir, en esa zona en concreto la naturaleza no hubiese ofrecido nada si no hubiera habido alguien que sembrara, regara y cuidara ese punto en concreto. Lógicamente, se considera dueño de los frutos. Algo que hasta ese momento era difícil de concebir. Esto le lleva a convertirse cada vez en más sedentario, con una organización cada vez más compleja, hasta formas sociedades en ciudades. Esto hace pensar al hombre que quizá no sea un animal como los demás, ya que tiene conciencia de sí mismo y es capaz de interactuar con el entorno. Inmediatamente después viene el pensamiento ¿tendrán también algunos animales esta concienzación? No es de extrañar pues que se divinizaran tantos animales en la antigüedad.
Como vemos, es fácil relacionar estos relatos con el cambio que se produjo para el género humano en el Neolítico. Lógico y perfectamente comprensible. Sin embargo, lo que para nosotros sería evolución (un paso para adelante) los antiguos lo consideraban involución (las cosas empeoraron tras eso). Para ellos, ese estado anterior del hombre era añorado. Para nuestra moderna visión, un escollo que superar.
Se suele decir que, que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y ese justamente es el sentido que para los antiguos tenía. Un tiempo pasado, feliz y longevo. Y para añorar un tiempo, ¿cuál mejor que uno expresamente inventado para ello?

EL MITO DE PANDORA (II)


SIMILITUDES CON EL GÉNESIS BÍBLICO

Muchas son las similitudes entre el Génesis y el mito de Pandora. En lo esencial cuentan lo mismo. La caida del hombre. Pero es que además siguen prácticamente las mismas pautas.
GÉNESIS: Los humanos viven en el jardín del Edén, provistos de todo alimento, "desconociendo del bien y del mal"
TEOGONIA: Los humanos habitan una tierra que les provee de lo que necesitan, pero desconocen el motivo. Carecen de sabiduría y no son capaces de dominar la agricultura.

GÉNESIS: Yaveh ha dispuesto que este sea el estado ideal para la humanidad y prohibe expresamente probar el fruto del "árbol de la ciencia" (sabiduría) para evitar que el hombre sea como Dios, "y sus ojos sean abiertos, sabiendo del bien y el mal".
TEOGONÍA: Aquí es Zeus quien dispone el mismo estado de ignorancia para el hombre, valiéndose de los demás dioses para que así sea (el monoteísmo bíblico es sustituido por el politeismo griego)

GENESIS: La serpiente (el mal, el diablo) tienta a la humanidad, la mujer cae en su trampa y prueba el fruto prohibido, adquiriendo con ello la conciencia de la realidad (sabiduría) por lo que le recae el consiguiente castigo.
TEOGONÍA: Aquí, con el politeísmo, la leyenda toma otro cariz, asemejándose a los textos mesopotámicos con dioses favorables y desfavorables para la humanidad. Prometeo es quien tienta a la humanidad, ofreciéndoles el fuego (la sabiduría) que ellos aceptan encantados. En el texto griego Prometeo no es malicioso para la humanidad sino benefactor (como tantos dioses de tantas creencias politeistas como Enki, Quetzalcoatl, Kukulcan). En cualquier lugar, el resultado es el mismo. La humanidad será castigada por tal osadía.

GÉNESIS: La naturaleza del castigo es claro. Fin de la inmortalidad (y tus días serán de 120 años), aparición de las enfermedades y el dolor (y parirás con dolor) así como de la fatiga y el cansancio, sensaciones desconocidas hasta entonces (ganarás el pan con el sudor de tu frente)
TEOGONÍA: El castigo son todos los males que contiene la jarra, que acaban con la inmortalidad de los hombres, que ahora envejecerán y morirán, padecerán dolor y enfermedades y sabrán lo que es el cansancio (entre otros muchos males)

Aunque los que contravienen los castigos divinos no coinciden en ambos relatos (los hombres aceptan el fuego de Prometeo - la mujer acepta la proposición de la serpiente), sí sin embargo coinciden en hacer recaer la culpa en el género femenino en ambos casos.
GENESIS: La culpable es la mujer, que cae en los engaños de la serpiente y convence a Adán para que también lo haga. La fémina queda retratada como un ser débil de caracter a quien no hay que hacer caso, ya que por su culpa se perdió la gracia de Dios.
TEOGONIA: La culpable es la mujer, que como ser voluble, tendencioso e irreflexivo (así fue expresamente hecha por los dioses para Epimeteo) comete el grave error de esparcir todos los males por el mundo. Suya es la culpa de la existencia de esos males.

No es de extrañar esto último, cuando sabemos de lo que eran capaces las antiguas sociedades patriarcales, anulando la personalidad de la mujer hasta llegar a hacer de ella una mera propiedad del padre hasta que pasaba a serlo del marido.
De momento, lo dejo aquí.

EL MITO DE PANDORA


LA CAJA DE PANDORA (EL PECADO ORIGINAL GRIEGO)


El mito de Pandora reúne de forma velada muchos otros mitos y leyendas en torno a sí. Muchas ideas y conceptos antiguos confluyen en esta leyenda de una forma amena y hermosa. Quizá sea por el juego que dan los caprichosos e inquietos dioses griegos. Es un mito complejo, donde nada está tan claro como pudiera parecer en un principio. Hasta aquello de “la esperanza es lo último que se pierde”, manida moraleja que se suele extraer de su lectura, también podría ponerse en duda. Pero, antes, mejor explicar el contenido de esta leyenda.

Esta leyenda comienza sin mujeres humanas (diosas sí, por supuesto). Por tanto existen los dioses y las diosas, los titanes y sus hijos (Prometeo es hijo del titán Jápeto) y los hombres, quienes son inmortales, no envejecen y gozan de los frutos que les da la tierra. En este punto nos encontramos en lo que podríamos denominar como “un jardín del Edén antes del pecado original”. Sin embargo, los hombres no están dotados de sabiduría, por tanto son incapaces de proveerse ni siquiera de comida por ellos mismos, estando a expensas de lo que la naturaleza (los dioses) tenga a bien concederles.

Prometeo, contraviniendo la decisión de Zeus de mantener a los hombres en esa ignorancia, le roba “el fuego” (que da luz en la oscuridad) y lo entrega a los hombres, con lo que estos “abren los ojos” y obtienen la sabiduría. Zeus, enterado de tal suceso, enfurece enormemente. Ahora los hombres tienen sabiduría y además son inmortales como los dioses. Eso no puede quedar así. Su osadía merece un castigo y la de Prometeo también. Así pues, Zeus planea una estratagema para matar dos pájaros de un tiro. Solicita a varios dioses que creen una mujer, Pandora, (como Eva, primera mujer humana) quienes la forman hermosa y atrayente. Sin embargo Zeus solicita a Hermes que inculque en ella la falsedad, la mentira y una insana curiosidad.


El siguiente paso es ofrecérsela a Epimeteo, hermano de Prometeo, quien acepta “el regalo” pese a las claras advertencias de su hermano al respecto. Así llega Pandora, la primera mujer, al mundo de los hombres. Pero no llega sola, viene acompañada de una jarra o ánfora (lo de la caja fue una “reinvención” en los tiempos del Renacimiento) en cuyo interior guarda todos los males del mundo. Envidia, odio, avaricia, pobreza… pero sobre todo unos males encaminados a acabar con esa condición semidivina de los hombres, es decir, el dolor, el cansancio, las enfermedades, el envejecimiento… y la muerte. Zeus no revela lo que guarda el interior de la jarra, pero advierte a Pandora que no la abra. Fiel a su naturaleza (curiosa y falsa) Pandora no puede evitar la tentación y la abre, esparciendo todos estos males por la tierra y privando a los hombres, entre otras muchas cosas, de la inmortalidad. Además ahora sienten dolor, enferman, sienten fatiga cuando trabajan (una clara alusión a aquello de “ganarás el pan con el sudor de tu frente”).

Pero no acaba aquí la leyenda, falta todavía la guinda, pues Pandora tapó la jarra antes de que saliera todo lo que había en su interior, logrando conservar una sola cosa, la esperanza. De aquí se extrae aquello de que “siempre hay esperanza” o “la esperanza es lo último que se pierde”. Sin embargo, también hay un detalle que no se nos debe pasar, y es el hecho de que la esperanza estuviese en la jarra donde Zeus puso todos los males. Así pues, ¿no sería lógico pensar que los griegos considerasen la esperanza como un mal? Al menos quien compuso esta leyenda, Hesíodo, sí que la debía considerar como un mal, ya que así la ubicó.
(Hesiodo)

Mucho hay que comentar a esta leyenda. Sus evidentes semejanzas con diversos pasajes de Génesis, aún con la diferencia del monoteísmo y politeísmo (lo que allí hace un dios directamente con el hombre, en el mito de Pandora lo llevan a cabo diversos dioses de distinta naturaleza). Sus evidentes tintes machistas, clásicos de las sociedades patriarcales, de cargar los males del mundo a lomos del género femenino (también Génesis nos deja esta idea). Las semejanzas de Prometeo con la serpiente del Edén, tentando a los hombres para que desobedezcan a Dios y adquieran sabiduría. La idea compartida por los pueblos antiguos de una edad de Oro anterior, que fue quebrada por una desobediencia a lo divino (cargando las culpas generalmente a la mujer) O lo comentado en el párrafo anterior sobre considerar la esperanza como un mal.

Conforme vaya teniendo tiempo, iré desarrollando estos y otros puntos curiosos de esta leyenda, tan íntimamente relacionada a la psique del mundo antiguo, aunque también me gustaría conocer vuestras opiniones.

lunes, 28 de julio de 2008

EL ENIGMA DE RENNES - LE CHATEAU





Se han vertido ríos de tinta sobre lo que pudo acaecer en la pequeña población de Rennes-Le chateau a finales del siglo XIX. Ríos de tinta entre los que se encuentra “El enigma Sagrado” y el best seller mundial “El código Da Vinci” como principales referencias. Huelga decir que Dan Brown fue fiel a la historia mientras esta complementaba su relato, pero que tampoco tuvo problemas en “inventar” todo aquello que necesitaba cuando la historia no se adecuaba a su trama. Así pues, ¿cuánto de verdad hay, de lo que se cuenta sobre las peripecias del Abad Saunier?

François Berenguer Saunier fue destinado a Rennes-Le chateau a finales del siglo XIX, para « hacerse cargo » de la Iglesia de esta pequeña localidad. El abad procedía de una familia humilde y su posición económica no era ni mucho menos holgada. Sin embargo, un tiempo después, Saunier comenzó a manejar dinero de una forma sorprendente. Diríase que como llovido del cielo. Y prueba de ello es la remodelación de la pequeña iglesia o la construcción de la Torre Magdala o de “Villa Betania” (esta última preciosa, con su propio jardín donde fuera enterrado el mismo Saunier).

El problema reside en las diferentes teorías sobre la procedencia de ese dinero al que, por su condición humilde, jamás podría haber tenido acceso. Existen hipótesis hasta la extenuación del lector. Algunas auténticamente descabelladas. Pero han sido un par de ellas las que más fuerza han adquirido. Una trata sobre el supuesto hallazgo de un tesoro templario, junto a algunos documentos comprometedores para la iglesia (sin aclararse mucho en qué aspecto la comprometían) que permitieron al abad realizar las obras en Rennes-Le chateau, dejando algunos “detalles velados” de su hallazgo. La otra hipótesis trata de unas genealogías que Saunier pudo encontrar en el interior de una columna, y que llegaban hasta el mismísimo Jesucristo (esta fue la utilizada por Dan Brown). Se supone que el Vaticano “adquirió” esas genealogías a cambio de una suculenta suma de dinero, parte del cual el Abad invertiría en “dejar” constancia de su hallazgo, en las obras que emprendió. Al no poder revelar su descubrimiento, se supone que dejó mensajes encriptados o velados, tanto en la iglesia como en la torre y la villa. Siendo fiel a la verdad, hay que reconocer que aquella pequeña iglesia no tiene parangón con ninguna otra, en cuanto a ciertas peculiaridades. La mayor de todas es la presencia de un demonio asmodeo en el interior de la iglesia, representación única en todo el mundo. Y es mucho más desconcertante en cuanto a que este demonio forma parte de la pila bautismal.

Justo encima de este demonio (sobre él y formando parte también de la pila bautismal) encontramos otra peculiaridad. Bien podría entenderse como una alusión al emperador Constantino. Es conocida la leyenda de este emperador cuando se le apareció un ángel, mostrándole una cruz y diciendo: “Por este signo vencerás”. Pues lo que hay sobre este demonio son 4 ángeles formando una cruz (y con otra cruz sobre ellos), a cuyos pies se puede leer esta inscripción: “Par ce signe tu le vaincras” (Por este signo tú le vencerás). Sin duda, se trata de un guiño de Saunier a Constantino. Por si fuera poco, dos de los ángeles adoptan una clara postura militar. Pero esto mejor dejarlo para otra ocasión.


Que nada más entrar a una iglesia seas recibido por un demonio, desde la pila bautismal, ya es sorprendente por sí mismo, pero si además hay inscrita una leyenda en el dintel de la iglesia que dice “Terribilis est locus iste” (Este lugar es terrible), entonces uno empieza a encontrar el asunto desconcertante.
Pongo esta imagen hallada en la red, donde se observa la inscripción mejor que en la mía
También resulta evidente la devoción del abad por la Magdalena. La iglesia misma esta dedicada a ella, donde posee representación propia. Además, Saunier construiría en honor de María Magdalena una torre maciza de piedra, que llevaría su mismo nombre, “Torre de Magdala”

En esta devoción, algunos quieren ver que los supuestos documentos que halló Saunier relacionarían a la Magdalena con Jesús hasta el punto de ser la madre de sus descendientes. Es decir, María Magdalena encabezaría esas supuestas genealogías. Se supone que la iglesia le pagaría por su silencio, pero que Saunier utilizaría ese dinero para decir su verdad de forma velada en las obras que emprendió. Esa sería la columna vertebral tanto de “El enigma Sagrado” como de “El código Da Vinci”Parte superior de Villa Betania, junto al torreón, desde donde se observa el bello paisaje del país cátaro

Llegando al terreno de las conclusiones (Terribilis est locus iste), he de decir que sí creo que el abad encontraría algo. Quizás oro de algún pequeño tesoro templario o cátaro. Quizás algún documento valioso para la Iglesia. No lo sé. Pero lo que es evidente es que casi de un día para otro, el abad pasó de humilde a adinerado. También es evidente que Saunier tenía devoción por la Magdalena, sin embargo nadie asegura que esa devoción se originara allí. Quizá ya antes el abad era devoto de María Magdalena. O quizá esa devoción sí se originó allí, pero no por ningún hallazgo de ningún tipo, sino porque esa misma iglesia ya estaba dedicada a la Magdalena antes de su llegada y ello pudo influirle en la percepción de este personaje. Tampoco lo sé, pero la devoción del abad por la Magdalena, además de ese supuesto hallazgo de las citadas genealogías, se puede explicar de muchas otras formas.

Entonces, resumiendo mi opinión, puede que sí encontrase un pequeño tesoro, bien con un valor real (oro, joyas, etc) o con otro diferente (documentos valiosos para la iglesia por los que fue recompensado). Gran parte de ese dinero lo destinó a un personaje que sin duda adoraba, María Magdalena. Convencido de que este personaje era mucho más importante de lo que la Iglesia estaba dispuesta a concederle, le hizo un pequeño homenaje encriptado en las construcciones que emprendió en Rennes-Le chateau.

martes, 20 de mayo de 2008

Sintesis cronológicas de la Historia Antigua: EGIPTO




- 6000 A.C. : Primeros asentamientos humanos en el valle del Nilo. Hasta el 3100 A.C. se sucederán tres periodos, cada vez más evolucionados, denominados badariense, amratiense y geerziense hasta acabar formando diversos núcleos poblados, conocidos como nomos, distribuidos en dos zonas territoriales claramente diferenciadas. El Alto Egipto y el Bajo Egipto
- 3100 A.C. : Narmer, primer faraón de la I Dinastía, unifica las dos tierras y gobierna sobre todo el país desde su capital, Menfis. Sin embargo, Egipto no será estable hasta la efectiva reunificación de Jasejemuy, último faraón de la II Dinastía, hacia 2700 A.C., quien deja a su sucesor un país estable y próspero, que ha visto la aparición de la escritura hacia 3050 A.C.

- 2700 A.C. : Empieza el conocido como Imperio Antiguo, que comprende las dinastías III, IV, V y VI (las dinastías VII y VIII aún son objeto de controversia). Es el periodo de la eclosión de las pirámides. La primera la de Zoser, en Sakkara, concebida por el genial Imhotep y las más colosales las de la meseta de Gizeh, de Keops, Kefren y Micerinos. Cabe destacar también al faraón Snefru (IV dinastía) como el mayor constructor, con tres pirámides. Tras la continua pérdida de poder por parte de los faraones de la VI dinastía frente a la nobleza, hacia 2150 A.C. se desmorona la unidad del país, que además es víctima de sequías y hambrunas.
- 2150 A.C. : Durante un siglo, Egipto no contará con un poder centralizado. Es el conocido como Primer periodo intermedio, que engloba las dinastías IX, X, y XI. El gobernante tebano Montuhotep II derrota al poder de Heracleópolis y vuelve a reunificar el país hacia 2050 A.C.
- 2050 A.C. : Con el traslado de la capital a Tebas empieza el Imperio Medio, que se prolongará durante el reinado de las dinastías XI y XII, hasta 1800 A.C.. Es muy valorada la literatura de este periodo. Habilitación de la zona de El Fayum. Hacia el final del Imperio Medio se observa una relevancia cada vez mayor de los sacerdotes de Amón. Amenemhat IV será el último gobernante del Imperio Medio. Tras él el país volverá a dividirse.
- 1800 A.C. : Los gobernantes de la XIII dinastía se ven impotentes para mantener la unidad del país y el delta se separa de la influencia del sur, formando la XIV dinastía. Las oleadas de nómadas libios y asiáticos amenazan Egipto. Los hicsos se hacen con el poder al norte, fundando las dinastías XV y XVI, con capital en Ávaris. Es la primera ocasión que Egipto es gobernado por extranjeros. Sekenenra, Kamose (dinastía XVII) y Ahmose (iniciador de la dinastía XVIII) lograrán derrotarlos, volviendo a unificar el país hacia 1550 A.C.
- 1550 A.C. : Empieza el conocido como Imperio Nuevo, que engloba las dinastías XVIII, XIX y XX y que significará cuatro siglos de esplendor para Egipto, que se expandirá considerablemente. Tebas es el centro de poder con los sacerdotes de Amón aumentando también el suyo propio, tan sólo alterado brevemente por la herejía de Akenaton en Amarna. Periodo de batallas épicas para Egipto como la de Meggido (Tutmosis III)), la de Kadesh (Ramsés II), o la del Delta del Nilo contra los “Pueblos del mar” (Ramsés III). A la muerte de Ramsés XI la nueva división del país es evidente. Al norte emergerán los libios, frente al cada vez más poderoso clero de Amón.
- 1050 A.C. : Egipto entra en el denominado como Tercer Periodo Intermedio. No es un buen periodo para Egipto que pierde el control de Siria, Fenicia y Palestina. El otrora grande, apenas sale ahora de sus fronteras. Además, Asarandon y su hijo Asurbanipal de Asiria derrotan a Egipto en su propia tierra, tomando incluso la capital, Menfis. Este periodo engloba las dinastías XXI, XXII, XXIII, XXIV y XXV, esta última la primera de origen nubio (Kush), que luchará contra los asirios sin fortuna.
- 675 A.C. : Último siglo y medio de Egipto como estado independiente (aprovechando las crisis sucesorias asirias así como el continuo desgaste de sus ejércitos), que tendrá en Necao II a su faraón más conocido. Comprende la dinastía XXVI, con capital en Sais.
- 525 A.C. : Cambisses II, hijo de Ciro el Grande, derrota a Psametico III y Egipto cae bajo dominación persa. La dinastía XXVII y la XXXI son conocidas habitualmente como I y II Periodo Persa respectivamente. En medio de estas dos dinastías “persas”, y durante un periodo de medio siglo (400 ac -350 ac), aprovechando otra crisis sucesoria, surgen tres dinastías que se emancipan temporalmente de Persia, contando entre su ejército con mercenarios griegos. Son la XXVIII (Sais), la XXIX (Mendes) y la XXX (Sebennitos). Artajerjes III de Persia derrota definitivamente a Nectanebo II y Egipto vuelve a manos persas, aunque por muy poco tiempo, ya que Alejandro Magno derrota a Persia y conquista Egipto tan sólo una década después.
- 332 A.C. : Inicio del conocido como Periodo helenístico. Hasta el 300 ac gobernará la dinastía macedónica (Alejandro Magno, su hermanastro Filipo III y su hijo Alejandro IV) y a continuación lo hará por periodo de casi tres siglos la dinastía Ptolemáica, también conocida como Lágida, cuyo último gobernante, la famosa Cleopatra VII, será derrotada en Actium junto a su aliado romano Marco Antonio, poniendo el capítulo final de la historia de Egipto, que en 30 ac pasará a ser una provincia de Roma. La cultura egipcia, como tal, desaparecerá pocos siglos después para no emerger ya nunca.

jueves, 1 de mayo de 2008

HISTORIA ABREVIADA: SUMERIA


- 7000 A.C. : Primeros asentamientos humanos conocidos en la zona, con poblados protegidos por una muralla circular de piedras (Maghzaliyah y Umm Dabaghiyah, ambos al norte del actual Irak).

- 4500 A.C. : Eclosión de la conocida como “Cultura del Obeid” y fundación de la ciudad de Eridú.

- 3500 A.C. : Construcción de diques y canales para optimizar el regadío. Aparición de la rueda.

- 3300 A.C. : Las principales ciudades sumerias, Kish (3700 A.C.), Uruk (4.000 A.C.), Ur (3800 A.C.), Sippar (3700 A.C.), Akshak, Larak, Nippur, Adab, Umma, Lagash, Bad-tibira y Larsa, se constituyen como una especie de estados independientes. Ur se erige como ciudad principal

- 3200 A.C. : Aparición de la escritura en la ciudad de Uruk.

- 3100 A.C. : La figura del Patesí (gobernante de cada ciudad) se asienta como la mayor autoridad, en una novedosa organización que le permite englobar en su persona el poder real y sacerdotal. Los campesinos pagan tributo oficialmente (parte de sus cosechas). La ciudad que domina este periodo es Yemdet Nasr.

- 2900 A.C. : Se intuye una división estado-religión, ante el desmesurado poder que han asumido los Patesí. Se inicia un periodo de rivalidades entre ciudades, que, sin embargo, utilizan una misma lengua y comparten religión y escritura, además del estilo de sus construcciones. Podría hablarse por primera vez de “cultura sumeria”

- 2800 A.C. : Empieza el conocido como “Periodo Sumerio” o de las “Dinastías tempranas” (gran esplendor de la cultura sumeria) al que pone fin cinco siglos después, hacia 2300 A.C., Sargón de Akkad, con quien empieza propiamente el imperio acadio.

- 2800 AC – 2500 A.C. : Dinastía de Kish (o “Edad dorada”) al norte y Dinastía de Uruk (o “Edad heroica”) al sur, rivalizarán por el poder.

- 2500 A.C. – 2300 A.C. : En estos dos siglos serán las ciudades de Lagash y Umma, y sus respectivas dinastías, las que se disputen el poder, buscando alianzas con otras ciudades pero manteniendo preeminencia sobre el resto.

- 2300 A.C.: Interrupción del periodo sumerio por la dominación acadia, que impondrá su lengua en todo el territorio. Lugalzagesi de Umma será el último gobernante sumerio de este periodo, derrotado definitivamente por Sargón hacia 2320 A.C.

- 2150 A.C. : Renacimiento de la cultura sumeria (Periodo Neosumerio) tras la victoria de Utuhegal de Uruk sobre los invasores de Guti, pueblo que derrocara a los acadios. Las ciudades estado sumerias volverán a alternarse en el poder. Primero dominará Uruk, luego Lagash y finalmente Ur. Será el último esplendor de Súmer.

- 2000 A.C. : Invasión amorita (amorreos). Ibbi-Sin es derrotado por los invasores, siendo el último gobernante sumerio, Las principales ciudades de este periodo serán Isin y Larsa y la cultura sumeria irá desvaneciéndose, sustituida gradualmente primero por la acadia y posteriormente por la babilónica, dejando tras de sí extensas cronologías reales.